EL COMPLEJO PUNTA MOGOTES 

LAS PLAYAS DE PUNTA MOGOTES 

Hasta el actual Complejo de Punta Mogotes, se realizaron estudios que sentaron las bases de un programa de arquitectura basado en las necesidades de servicios de playa,  estimaciones de rentabilidad, dimensiones acorde la gran extensión de playas de la que se disponía, entonces en Julio de 1979 se hace entrega de un documento titulado: “Desarrollo de Punta Mogotes, programa e información para los anexos técnicos de los pliegos de licitación para la concesión de obra pública y explotación”. El área sobre la cual se desarrollaran las obras, constituía a fines de 1979 un área turística y de playa con características muy especiales entre las que se encontraba el hecho de constituir el 45% de la superficie de playa de la ciudad y ser asimismo la que absorbió el crecimiento turístico de Mar del Plata en esos últimos años. El desarrollo de la playa y el área adyacente de Punta Mogotes formó parte de los objetivos del estado.  Se encontraban a esa fecha instalados solo servicios de balnearios de carácter precario y con deficientes prestaciones cuyas concesiones caducaban finalizada esa temporada,  79/80, estas eran:  Balnearios:  Bristol, Hurlingham, Apolo, San Cayetano, Roberto, Gran Mar, El Pato, Tiraboschi, Costa Azul, Punta Mogotes, Peralta Ramos 1 y 2, Solymar, Lido, Lusitano, Manaos, Los Argentinos, Garcia, Baquero, Océano, Lobo de Mar, Carioca, A.C.A. (4 balnearios), San Francisco, Atlántida, Cielomar, Dámbra y  Sasso; Restaurantes: Asturias, Nino, Costa Azul, Tiraboschi, Baquero y otros; Kioscos: Kiosco sin nombre, Kiosco 6, Olivia y otros; configurando un total de 60 Lotes entre las tres actividades.

Las construcciones eran de madera o de material precario, en su gran mayoría con más de 7 a 10 años de antigüedad ocupando una superficie construida de aproximadamente 7.400 m².   Por las condiciones de la playa, la necesidad de instalaciones balnearias, por la mayor lejanía con el límite municipal de la zona urbana, que impedía tener otra fuente de servicios, por el perfil del turista de esta playa que provenía de lugares no adyacentes a la misma y por la gran cantidad de público que hacía uso de la playa (71.000 personas diarias), no era posible dejar sin servicios a la misma. 

El proyecto de arquitectura se ajustó a la verdadera dimensión económica. Su versión final incluyó 24 unidades balneario, 6 restaurantes y 10 quioscos. Cada una fue diseñada para cubrir una gama completa de servicios y asegurar un importante retorno. El balneario incluía además del lote de playa, las instalaciones de vestuarios y duchas, sanitarios, administración y depósitos, un snack-bar, cuatro locales comerciales y una playa de estacionamiento. El restaurante comprendía además un amplio salón de juegos. El conjunto fue dotado de seis unidades de asistencia médica y contaba con un lago parquizado de 2,2 km., accesos y camino colector y de servicios.   Las unidades contaban con un elemento de unión:  una rambla peatonal que recorría el conjunto a través de 2,4 km. con visuales directas al mar pasando por los locales comerciales, restaurantes, snack-bar y quioscos, a nivel de 1er. piso. Con ello se procuró, además de brindar las instalaciones de servicios crear una nueva alternativa de paseo y un nuevo centro de actividad  para la ciudad. La primer temporada de explotación fue la 80/81, habiéndose habilitado para su licitación y explotación 20 de las 24 unidades balnearias previstas para la construcción.

La primera versión del Complejo de Punta Mogotes fue inaugurada oficialmente el 11 de Enero de 1981. 

En diciembre de 1998 el Estado llama a un Concurso de Ideas para la remodelación del Complejo Punta Mogotes, cuyo objeto específico fue:

a) Seleccionar una propuesta para la puesta en valor del Complejo Punta Mogotes, que implique una renovación y revalorización física y ambiental de los elementos arquitectónicos y paisajísticos preexistentes.  

b) Generar las condiciones para la optimización de la infraestructura existente, previendo la desconstrucción de edificios y sectores con obsolescencia física, tecnológica, económica y/o funcional. Y simultáneamente recrear un nuevo escenario, que permita una mejor relación entre lo natural y lo artificial, otorgándole escala y calidad urbana y ambiental a los espacios exteriores.

c) Jerarquizar los espacios, equipamientos y servicios públicos del Complejo, mejorar la integración con el entorno urbano y redefinir la identidad del sitio, a partir de la potenciación de las cualidades paisajísticas, ecológicas y medioambientales del sector. 

La propuesta ganadora, que se divide en realidad en dos partes:  la remodelación de Balnearios y Estacionamientos, y, la de Parques Públicos, siendo ésta última de carácter público y que por ende debe afrontar por completo el Estado, fue incorporada al Pliego de Licitación, desarrollada por los adjudicatarios de la Licitación,  incorporada al Patrimonio del Estado y de la que hoy resulta la segunda versión del Complejo de Punta Mogotes.